Caza y vigilancia de la fauna, dos claves frente a la Peste Porcina Africana

La Peste Porcina Africana (PPA) es una de las enfermedades animales con mayor impacto sanitario, económico y social en Europa. El brote detectado en noviembre de 2025 en el Vallès Occidental, en Cataluña, puso de manifiesto la necesidad de contar con programas de vigilancia sanitaria y con herramientas eficaces de gestión de la fauna silvestre.

En este contexto, la Fundación ARTEMISAN ha analizado el papel de la caza en la gestión de este episodio sanitario, a partir de entrevistas con distintos actores implicados: la Federación Catalana de Caça, el Servei d’Ecopatologia de Fauna Salvaje (SEFaS), el IREC y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La vigilancia sanitaria, un elemento esencial

La experiencia del brote confirma que la vigilancia de la fauna salvaje es FUNDAMENTAL para la detección precoz de enfermedades emergentes o reemergentes como la PPA. La localización temprana de animales enfermos o muertos permite activar rápidamente los protocolos sanitarios, delimitar las zonas afectadas y reducir el riesgo de expansión del virus.

En este ámbito, la colaboración del sector cinegético resulta clave. Los cazadores, por su presencia continuada en el territorio, actúan como observadores privilegiados, aportando información valiosa para el seguimiento epidemiológico y facilitando la recogida de muestras para su análisis.

El papel de la caza

La caza no debe entenderse únicamente como una actividad recreativa, sino como una herramienta de SEGUIMIENTO y GESTIÓN poblacional que, aplicada de forma planificada y coordinada con la administración y la comunidad científica, contribuye a disminuir densidades excesivas de especies sensibles a la PPA, como el jabalí. Esta reducción de densidad local es un factor clave para limitar la transmisión del virus y minimizar el riesgo de contagio al ganado porcino.

Un enfoque integrado

El brote del Vallès Occidental ha reforzado la idea de que caza y vigilancia de la fauna salvaje son actuaciones complementarias e inseparables. Ambas forman parte de un enfoque integrado de gestión sanitaria del territorio, alineado con el concepto de Una sola salud (One Health), que reconoce la interdependencia entre la salud de la fauna, del ganado y de las personas.

La coordinación entre administraciones, centros de investigación, servicios veterinarios y sector cinegético se consolida así como un elemento imprescindible para afrontar con eficacia los retos sanitarios actuales y futuros, y para garantizar la protección de la biodiversidad, la ganadería y la salud pública.

Podrás ver el video aquí: https://www.youtube.com/watch?v=FYw3Wy2xYrQ